Clasicismo1957
Creación de las aves
Remedios Varo
El ojo del conservador
"Esta obra emblemática fusiona ciencia, esoterismo y autorretrato espiritual, ilustrando la búsqueda de Remedios Varo por descifrar las leyes invisibles del universo."
Una alquimista híbrida insufla vida a aves mediante la mezcla de luz estelar y pintura mágica, capturando el momento sagrado en que el arte se vuelve realidad biológica.
Análisis
En esta tela magistral, Varo nos introduce en el laboratorio de un personaje híbrido, mitad mujer y mitad lechuza, que encarna la figura de la Sabiduría y del Artista-Demiurgo. La obra no se limita a ilustrar un acto creativo; propone una cosmogonía donde el arte es una ciencia exacta y mística. La alquimista utiliza una lupa para concentrar la luz captada por un instrumento triangular, transformando los rayos estelares en una sustancia tangible.
El pájaro no es solo pintado; es engendrado. La artista sostiene un pincel conectado a un violín apoyado en su torso, sugiriendo que la vibración musical y la emoción sonora son indispensables para la manifestación de lo vivo. Cada trazo es una nota, cada color es una frecuencia. El personaje viste una prenda que parece orgánica, simbolizando una conexión total con el entorno alquímico y la visión de Varo del artista como canal de fuerzas cósmicas.
El mito aquí presente es el de la alquimia espiritual, donde la transformación de la materia inerte en espíritu volador reemplaza a la de los metales en oro. Las aves, una vez creadas, vuelan por una ventana abierta, simbolizando la liberación del alma y del intelecto. Varo, influenciada por las teorías de Gurdjieff, explora aquí la idea de que la humanidad puede alcanzar un estado de conciencia superior mediante un trabajo riguroso sobre sí misma.
La precisión casi miniatura de la técnica refuerza el aspecto sagrado de la escena. Las paredes de la habitación parecen vibrar con una energía latente. El silencio del laboratorio es palpable, roto solo por la vibración imaginaria del violín. Es una meditación profunda sobre la responsabilidad del artista: no simplemente copiar la naturaleza, sino participar activamente en su evolución aportándole un alma nueva.
Uno de los secretos más fascinantes es la identidad del personaje central: posee el rostro de la propia Remedios Varo. Es un autorretrato simbólico donde la artista se despoja de su humanidad para acceder a un rango superior de existencia. La mutación en lechuza remite a la visión nocturna, a la capacidad de ver en las tinieblas de la ignorancia para extraer la verdad.
Un detalle técnico reside en el complejo dispositivo que conecta el violín al pincel. No es una simple fantasía surrealista: Varo era una apasionada de la mecánica. Este mecanismo representa la "correspondencia de las artes", donde la música se convierte en color. La pintura utilizada es extraída directamente de un aparato que parece destilar los elementos primordiales del cosmos.
Las aves mismas esconden un secreto simbólico: son el símbolo del pensamiento puro. Al crearlas, la alquimista se libera de su propia soledad. Se puede notar que un ave ya ha salido del marco de la mesa para volar, indicando que el proceso de creación es autónomo. La dualidad entre el rigor científico y la libertad onírica es el motor secreto de la tensión narrativa del cuadro.
Finalmente, la habitación contiene instrumentos alquímicos que hacen echo a la vida personal de Varo en México. La pequeña máquina alquímica sobre la mesa tiene tres frascos, recordando quizás a las tres amigas surrealistas (Varo, Carrington y Horna) que formaban un círculo de "brujas" explorando el esoterismo en México. Cada detalle es un jeroglífico cifrado.
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¿Qué herramienta científica se utiliza para dar vida a los pájaros en esta escena surrealista?
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