Impresionismo1873
La absenta
Edgar Degas
El ojo del conservador
"Situada en el Café de la Nouvelle Athènes, la obra muestra a dos personajes aturdidos por el alcohol y el aburrimiento. El encuadre descentrado acentúa el aislamiento social."
Obra maestra del realismo psicológico, La Absenta retrata la soledad urbana y el desencanto de la vida moderna en un café parisino del siglo XIX.
Análisis
La Absenta es una obra radical que rompe con la idealización clásica para sumergirse en la cruda realidad de la bohemia parisina. Degas explora aquí el "mito del hada verde", esa bebida adictiva que en la época simbolizaba tanto la creatividad desenfrenada como la decadencia social. El cuadro no se limita a representar una escena de bar; captura la alienación del individuo en una metrópolis en plena expansión. La mujer, con la mirada perdida, encarna una angustia silenciosa que resuena con las transformaciones brutales de la sociedad industrial.
El análisis del experto revela que Degas utiliza códigos naturalistas para documentar la condición humana. A diferencia de las escenas de género tradicionales, no hay interacción entre los personajes: el hombre y la mujer comparten el mismo espacio físico pero están separados por un abismo psicológico infranqueable. Es la representación por excelencia de la "soledad en pareja". Esta ruptura de los vínculos sociales se amplifica por el aspecto apagado de los rostros y el abandono de los cuerpos, sugiriendo un profundo agotamiento moral.
El contexto del Café de la Nouvelle Athènes es crucial. Era el cuartel general de los impresionistas, pero Degas elige mostrar el reverso de la moneda. Nos coloca en la posición de un voyeur discreto, observando una deriva que ya no tiene nada de romántica. El cuadro fue juzgado escandaloso en sus primeras presentaciones, ya que exponía una fealdad moral que la burguesía prefería ignorar, calificándolo incluso de "feo" y "repugnante".
En el plano sociológico, el cuadro trata el impacto del alcoholismo en la clase media y artística de la época. La absenta era entonces percibida como una plaga nacional. Al colocar ese vaso de líquido pálido frente a la mujer, Degas señala una realidad tabú. La obra se convierte así en una poderosa crítica social, una advertencia contra los paraísos artificiales que solo conducen a la nada y a la indiferencia total hacia los demás.
Finalmente, la influencia literaria es palpable. No se puede evitar establecer el vínculo con la obra de Émile Zola, especialmente "L'Assommoir". Degas y Zola compartían esa voluntad de pintar la vida tal como es, sin adornos. El cuadro es una transcripción visual del naturalismo literario: disecciona la sociedad con la precisión de un cirujano, dejando al espectador ante una verdad inquietante sobre la fragilidad de la condición humana en el entorno urbano.
El primer gran secreto de esta obra reside en la identidad de los modelos. Aunque parezcan borrachos de baja estofa, se trata en realidad de dos amigos de Degas: la actriz Ellen Andrée y el grabador Marcellin Desboutin. Eran figuras respetadas de la bohemia parisina que aceptaron "actuar un papel". La reputación de Ellen Andrée quedó gravemente dañada por el realismo del cuadro, ya que el público fue incapaz de distinguir entre la actriz y su personaje marginal.
Otro secreto se refiere al título de la obra. Inicialmente titulado "En un café", el cuadro cambió su nombre a "La Absenta" para su exposición en Londres en 1892. Este cambio estratégico transformó una escena de género banal en un manifiesto provocador sobre el vicio. Fue este título el que cristalizó las pasiones y las críticas virulentas en el Reino Unido, donde se vio como una prueba de la depravación francesa.
La perspectiva del cuadro esconde una técnica prestada de la fotografía y las estampas japonesas. Degas cortó intencionadamente la parte inferior de las mesas y descentró el sujeto para dar la impresión de una instantánea tomada al vuelo. En realidad, todo está meticulosamente escenificado en el estudio. Las líneas de fuga de las mesas de mármol no conducen hacia los personajes, sino hacia el vacío, reforzando la idea de que los sujetos están "empujados" hacia la esquina del cuadro.
Un detalle a menudo ignorado es la ausencia de reflejos lógicos en el espejo detrás de la pareja. El espejo es mate, casi opaco, reflejando una sombra gris en lugar de los detalles precisos de la sala. Esta elección artística simboliza la ausencia de futuro y el borrado de la identidad de los personajes. El espejo ya no es una herramienta de vanidad o verdad, sino el reflejo de una existencia fantasmal y deslavada por el alcohol.
Finalmente, el cuadro sufrió un verdadero exilio artístico. Rechazado en Francia y despreciado en Inglaterra, hicieron falta décadas para que fuera reconocido como una obra maestra. El propio Degas se divertía con la controversia, consciente de haber tocado un punto sensible de la psique moderna. El "secreto" de La Absenta es que no es una pintura sobre el alcohol, sino una pintura sobre el vacío, lo que explica por qué sigue inquietándonos hoy en día.
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