Clasicismo1558

Paisaje con la caída de Ícaro

Pieter Bruegel el Viejo

El ojo del conservador

"El espectador debe buscar a Ícaro: solo sus piernas sobresalen del agua, abajo a la derecha, cerca de un navío mercante. En primer plano, un labrador guía su arado, un pastor mira al cielo y un pescador sigue absorto en su captura. El sol se pone en el horizonte, marcando el fin de un día ordinario."

Enigma mayor de la pintura flamenca, esta obra ilustra el mito de Ícaro con una ironía desconcertante. Mientras el héroe trágico se ahoga en la indiferencia general, la vida rural sigue su curso. Es una meditación profunda sobre el lugar del hombre en el universo.

Análisis
El análisis profundo de *La caída de Ícaro* revela un cambio filosófico propio del humanismo nórdico. A diferencia del Renacimiento italiano, Brueghel elige marginalizar al héroe. Esta elección estilística subraya la "Weltanschauung" flamenca: el mundo es vasto y la tragedia de un individuo no interrumpe el ciclo de la naturaleza. Mitológicamente, la obra se apoya en las *Metamorfosis* de Ovidio. Ícaro voló demasiado cerca del sol con alas de cera, provocando su fundición. Sin embargo, Brueghel introduce una disonancia: el sol está en el horizonte, mientras la caída debería ser al cénit. Ícaro se convierte en símbolo de la "Hubris" castigada, pero sobre todo de la insignificancia de ese orgullo frente al trabajo de la tierra. Técnicamente, la obra utiliza una perspectiva atmosférica magistral. La factura es fluida, típica del "tuchlein" de la época. La psicología de la obra reside en el sentimiento de aislamiento radical. Ícaro muere solo, subrayando una verdad cruel: el sufrimiento humano ocurre a menudo en silencio, en medio de un mundo ocupado por sus propias necesidades materiales. El contexto histórico de los Países Bajos españoles en el siglo XVI aporta una dimensión política. El navío, símbolo de expansión comercial, prosigue su ruta. El cadáver oculto en el arbusto a la izquierda recuerda el proverbio flamenco: "Ningún labrador se detiene por un hombre que muere". Esta visión refleja una sociedad donde la racionalidad económica empieza a primar sobre lo sagrado.
El Secreto
Uno de los secretos más debatidos es la autenticidad de la versión de Bruselas. Análisis científicos sugieren que es una copia de época muy fiel de un original perdido. La versión actual es sobre lienzo, mientras que Brueghel trabajaba casi siempre sobre madera. Sin embargo, sigue siendo el único testimonio de esta composición revolucionaria. Un misterio reside en la ausencia de Dédalo, padre de Ícaro. En el texto de Ovidio, Dédalo busca a su hijo. En el cuadro está ausente del cielo. Algunos investigadores creen que estaba en el original o que fue omitido para acentuar el aislamiento. También el personaje en el arbusto a la izquierda es objeto de interpretaciones ligadas a la muerte ignorada. Los rayos X revelaron que el pintor detalló con precisión los aparejos del barco, mostrando conocimiento de la tecnología marítima del siglo XVI. Este realismo técnico contrasta con el carácter mítico del tema. El sol poniente sugiere que la caída es una metáfora del fin de los tiempos o una consecuencia lejana del error pasado. Finalmente, el título es engañoso. No es una "Caída de Ícaro" narrativa, sino una "Escena de labranza con Ícaro al fondo". La dominación visual del caballo y el arado sobre el héroe es una elección deliberada para afirmar la superioridad de la vida campesina sobre los relatos clásicos importados de Italia.

Hazte Premium.

Desbloquear
Quiz

¿Qué tiene de inusual la representación de Ícaro en este cuadro?

Descubrir
Institución

Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique

Ubicación

Bruxelles, Bélgica