Romanticismo1838
El valiente Temerario
J.M.W. Turner
El ojo del conservador
"El contraste entre la silueta espectral, blanca y majestuosa del viejo buque de línea y el pequeño remolcador oscuro que escupe un humo denso simboliza el paso de un mundo a otro. Turner utiliza un atardecer flamígero para magnificar esta muerte simbólica."
El Temerario, héroe de Trafalgar, es remolcado hacia su desguace por un pequeño vapor negro. Turner firma aquí una elegía poderosa sobre el fin de la marina de vela y el advenimiento inexorable de la era industrial.
Análisis
Esta obra es mucho más que una marina; es una meditación metafísica sobre el tiempo y el progreso. El HMS Temeraire, buque de segundo rango que desempeñó un papel decisivo junto a Nelson en Trafalgar en 1805, es representado aquí como un fantasma de gloria. Su destino es acabar como leña, arrastrado por una máquina de vapor que, aunque tecnológicamente superior, carece cruelmente de la nobleza inherente a los grandes veleros.
Turner captura el instante preciso en que el mito se encuentra con la realidad material. El barco está pintado con empastes blancos y dorados, dándole una apariencia casi inmaterial, como si ya perteneciera al mundo de los espíritus. Por el contrario, el remolcador está tratado con tonos terrosos, oscuros y sólidos, anclando la escena en la realidad pragmática de la Revolución Industrial. El penacho de humo rojo sangre que escapa de la chimenea del vapor parece ensuciar la pureza del cielo, anunciando una era de contaminación y rendimiento.
El atardecer no es solo un efecto atmosférico del cual Turner poseía el secreto; es una metáfora del fin del Imperio Británico tal como era percibido en su edad de oro heroica. El sol desciende en el horizonte exactamente detrás del barco, creando un paralelismo entre el astro que muere y el navío que se apaga. Es el crepúsculo de una época en la que la valentía humana y las fuerzas de la naturaleza (el viento) dictaban la historia.
La importancia del mito nacional es aquí central. Para el público británico de 1839, el Temerario encarnaba el coraje patriótico. Al mostrarlo así, Turner obliga a sus contemporáneos a mirar de frente la pérdida de su propio pasado. La obra fue acogida con una inmensa emoción, percibida como un homenaje vibrante a la potencia naval británica, siendo al mismo tiempo una aceptación melancólica del cambio.
Finalmente, Turner juega con la percepción del vapor. Aunque el pintor estaba fascinado por la tecnología (como se ve en "Lluvia, vapor y velocidad"), expresa aquí una ambivalencia profunda. El vapor es el verdugo del héroe, un "pequeño diablo negro" que arrastra a un gigante al matadero, transformando un momento de historia militar en un réquiem universal sobre la condición humana y la obsolescencia de toda grandeza.
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¿Qué simboliza principalmente el contraste entre el gran barco blanco y el pequeño remolcador negro?
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